El brillo de la andrógina batería de la Velvet Underground se mantuvo siempre en un segundo plano ante el protagonismo de Nico y Lou Reed, las estrellas de la banda. Sin embargo, a lo largo de su carrera, esta compositora, batería, cantante, bajista y guitarrista ha tratado de demostrar su valía y particular estilo, considerado por algunos críticos como un punto de inflexión definitivo en los inicios del protopunk.
INICIOS
Maureen Ann «Moe» Tucker nació el 26 de agosto de 1944 en Queens, Nueva York. Ya en el seno de su católica familia Maureen se acostumbró a tener una posición poco vistosa, siendo la mediana de los tres hijos del matrimonio. El percusionista nigeriano Babatunde Olatunji, los Rolling Stones, Bo Diddley y Lady Bo causaron un gran efecto en las composiciones de la joven Maureen, que empezó a tocar la batería con 19 años. Se hizo con una batería de segunda mano y aprendió a tocarla de manera totalmente autodidacta.
THE VELVET UNDERGROUND
Al margen de su afición musical, Maureen inició estudios universitarios en el Ithaca College, aunque los abandonó para trabajar como perforadora de tarjetas para IBM. Mientras tanto, Angus Maclise, el batería original de la Velvet Underground abandonó la banda en 1965 al considerar que se había vendido al aceptar el primer sueldo después de un concierto. Fue entonces cuando Sterling Morrison, guitarrista de la Velvet, se acordó de la andrógina hermana pequeña de su amigo de infancia y Tucker fue invitada a formar parte de la Velvet.
Además de llevar el ritmo, dentro de la Velvet Tucker también cantaba e incluso tocó la guitarra acústica en temas como “After hours”, “The murder mistery” o “I’m sticking with you”. El mismo Lou Reed afirmó que “After hours” era un tema tan “inocente y puro” que no se veía digno de cantarlo. Pero no sólo eso, esta polifacética música también tocaba el bajo en los directos de algunos temas como “Heroin”, cuando los otros miembros de la banda se ocupaban de otros instrumentos como la viola o los teclados.
A principios de los 70 Tucker dejó la banda a causa de su primer embarazo y tan sólo tocó en dos temas del cuarto y último álbum de la banda, siendo su marcha el inicio del fin de la Velvet.
DESPUÉS DE LA VELVET
Pasados unos años de matrimonio y embarazos, Tucker quiso volver a la carga pero el estatus de casi anonimato la obligó a compaginar los trabajos como música con otros de otra índole. A finales de los 80 pudo volver a los escenarios como batería de la banda Half Japanese.
En los 90 Tucker pudo grabar ocho álbumes con sellos independientes, pero esta vez en solitario, como cantante y guitarrista de su propia banda. Morrison, guitarrista original de la Velvet, colaboró a menudo en sus discos y directos. En 1993 hubo una reunión de la Velvet, lanzaron el álbum Live MCMXCIII y fueron de gira por Europa. También ha alternado su carrera en solitario con colaboraciones con otros músicos como Charles Douglas, Charlie Pickett, Shotgun Rationale, John Cale, The Raveonettes o The Kropotkins.
LEGADO
Tucker destaca por no ser una batería nada convencional. En primer lugar, pasaba más tiempo de pie que sentada y en segundo lugar, la composición de su kit de batería tampoco era nada habitual: apenas utilizaba timbales, sin embargo usaba más las mazas para timbales que las baquetas convencionales y, en general, su sencillo kit estaba formado por tom-toms, una caja y un bombo. El crítico de rock Robert Christgau en una ocasión dijo de Tucker: “Moe fue una genial batería de una minimalista, limitada y autodidacta forma que personalmente creo que cambió la historia de la música. Ella es el inicio de la noción punk sobre dónde empieza el ritmo”. Por otro lado, no hace falta mencionar la importancia de la Velvet Underground en sí y su influencia en el rock and roll.
Pero Tucker no fue sólo batería en la Velvet, pese a que su aportación es indisoluble de la obra de esta influyente banda experimental, también sus colaboraciones con otras bandas a lo largo de su carrera musical demuestran lo justamente valorada que está en la actualidad, especialmente entre músic@s de indie, rock y punk.
Comentaba en «Agujas y Vinilos» que este grupo tuvo dos mujeres, una rareza para lo que eran las formaciones habituales de los grupos de rock en los sesenta. Si no fuera por blogs como el tuyo, nadie se acordaría de Maureen Tucker, y de su peso en esta banda tan innovadora. Por cierto, no te pierdas mi entrada del viernes: un grupo de rock progresivo con un mujer, algo también bastante raro. Un abrazo
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Sí, bien poco habitual. No me la perderé 😉 Muchas gracias por los cumplidos. Aún con todo, a quién más se mienta de la Velvet es a Lou Reed pero bueno, ahí estamos para recordarlas. Un abrazo.
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